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domingo, 15 de diciembre de 2013

Querido Pedro J.

Penalty y Expulsión dijo:
Querido Pedro J.:
Confío en que al recibo de ésta te encuentres bien o declarando ante el Juez. Menudo bombo te estás dando ¿eh?
Aquí en la cárcel no se está como en Baqueira, pero es cierto que allí tampoco hay ahora nieve. Se han cabreado mucho mis abogados, y eso que eran de los más caros, y me han abandonado. ¡Qué sinsorgos! Y todo por mi afán de autoinculparme y pasar las pruebas a un periodista, como si fuese mi verdadero defensor.
Te agradezco mucho que mi manuscrito no lo entregases ipso facto al juez. Hay que medir los tiempos y, en esto, la diligencia en los actos no es determinante. Yo, como los catalanes, sé bien que la pela es la pela.
Mira, creo que me van a quitar casi todo, así que pienso morir matando. Ten cuidado conmigo, que ya escribiste que no me crees, pero a los papeles sí les diste crédito, cosa que no hacen ya los bancos con nadie. Mira a mi mujer, todo el día llorando y eso que aún no ha ingresado en el módulo de mujeres.
Bueno, te dejo, que tengo que ponerme el chandal y correr un poco con el patio, haga frío o calor.
Tuyo afectísimo,
Luis el Cabrón
(apócrifo)

domingo, 6 de octubre de 2013

El confesionario.

Penalty y Expulsión dice:
-Ave María Purísima.
- Sin Pecado Concebida, hijo.
-San Neo que he venido…
-¡Coño, Penalty!, ¿¡qué haces tú por aquí, so apóstata!?
-Pues a eso venía: a confesarme. Que resulta que he visto las caras de los gorrillas que nos ha instalado el ayuntamiento y no puedo ya creer eso de que “Dios en su infinita misericordia…”
-Mira Hijo, Dios escribe recto con caras torcidas. Reza diecinueve padrenuestros, tres avemarías y una salve. Y ego NO te absolvo a peccattis tuis in nomine Patri, et Filii et Spiritu Sancti.
-Gracias Pater.

Gorrillas.

Penalty y Expulsión dice:
¡Venga, a currar, que para eso me patrocina el Patrón!
Sección: COSAS ESTRAFALARIAS QUE ME PASAN
La señora Expulsión me ha sacado a tomar unas cruzcampos, como si no me hubiese desayunado unas cuantas.
En Sevilla, Cádiz y creo que en Madrid, hace años ordenanzaron los ayuntamientos la prohibición de “gorrillas” extorsionadores de los conductores.
En mi ciudad no los prohíben. Los promueven. Diría que a cada cual más feo o fea, pero no lo digo. Están por toda la costa, a montones, tendiendo la mano y queriendo darte un papelito de la Asamblea de Parados, que debe ser una organización organizativa que el ayuntamiento reconoce. Creo que solo por un euro realizan la benéfica función de señalar lo que ya ves:que hay un sitio libre. Y tratar de cobrarte por la cara (fea, diría yo, que los he visto()
Todos ellos son reconocibles por su estética física y por el supuesto chaleco reflectante. En su parte posterior consta: “La perla di Napoli”, que es una no prestigiosa pizzería de la localidad.
(¡país!)
(y no digo de mi+++a)

Las becas.

Penalty y Expulsión dice:
A mí nunca me becaron.
A los del comercio de enfrente, tampoco.
Hoy sábado han facturado exactamente diez euros.
Yo algo más, así que he salido a comprar cohetes de tres exploxiones (con perdón), al chino de la esquina y me he dejado allí lo facturado y Mas.
(brotes verdes…)

El juicio

Penalty y Expulsión dice:
Yo he estado en juicios en los que era parte denunciante. Siempre he sacado la impresión de que jueces y fiscales ni se habían leido la denuncia. Recuerdo que una vez me citaron por telegrama, bajo apercibimiento, para presentarme en un juzgado al día siguiente por un robo en mi vehículo cuatro años antes. No se tomaron el pequeño esfuerzo en cuatro años de preguntarme si la compañía aseguradora me había resarcido el daño y, como era el caso, citarla como auténtica perjudicada. Lo puse de manifiesto en la vista y me advirtieron que si lo repetía podían hacer pieza separada por desacato. Piel de rana.
Pero me parece increíble que se instruyan sumarios con miles de folios que nadie lee. La Justicia y nuestra inmensa Administración no nos sale barata. Nos sale cara. ¿Sería mucho pedir que alguien hiciera su trabajo?
(ya me veo: ¡a la trena por desacato!)
.....
Y se me ha olvidado decir que al autor del robo lo habían llevado en un furgón de la Guardia Civil, ya que cumplía un saco de condenas, desde unos seiscientos kilómetros y luego debían devolverlo a su domicilio carcelario. Entre medio, una pareja de policías nacionales perdiendo el tiempo. Como yo.
(¿es o no un país de locos?)

domingo, 25 de agosto de 2013

Jonan Fernández.

Penalty y Expulsión dice:
Bueno, que se ponen ustedes pelmas. Pues miren:
Juan Andrés de soltero, Jonan Fernández después, emparentó gozosamente con el PNV a través de su chica, aunque él era más de ETA. Descubrió el poder por aquella vía, ya que siendo concejal de HB convivía con su esposa en la planta alta de la Casa Consistorial de Tolosa, cuando un familiar de ella era alcalde.
¡Menudo chollo!, pensarán ustedes.
(él también)
Y ahí vio la solución a su vida porque, aquí entre nosotros, no se le conocía preparación profesional alguna ni la encontrarán ni en el guguel.
En estas estaba, cuando le llegó la inspiración de crear la Coordinadora Anti-Autovía, a la que se unieron entusiásticamente los hachebitas, ekologistas, sindikatos del rollo y hasta un catedrático de la Universidad del País Vasco, un tal Allende, que vilipendiaban un día sí y al otro también el proyecto unánimemente apoyado por todos los órganos legislativos forales y autonómicos (parlamentos y ejecutivos) del País Vasco y de Navarra. Tan es así que provocaron que, históricamente, se celebrase la única sesión conjunta de las Juntas Generales de Guipúzcoa y del Parlamento de Navarra. Eso sí, en contra de ETA y de Jonan y su socio Víctpr Ayerdi. Todos estos organismos populoekologistas y el citado y pelma catedrático callaron cuando el siguiente gobierno pactó con los votos de PNV-PSE/PSOE-HB una alternativa peor ekológikamente, pero era otro proyecto y, por tanto, se daba la victoria a ETA. Akí pusimos la primera piedra de todas estas coyunturas, coyundas y experimentos sin gaseosa, pero con amonal.
Luego le cambiaron de nombre al negocio porque el “Anti-Autovía” pensaron que era negativista y le pusieron Coordinadora Lurraldea.
Jonan era el portavoz embustero permanente. Cierto es que los Medios de Comunicación le seguían como ovejitas y daban todas sus primicias sin cuestionarlas ni contrastarlas. Un día anunciaba el cese próximo del Director General de Medio Ambiente de la Unión Europea por apoyar la autovía y al siguiente la próxima ocurrencia. No se lo creerán, pero funcionaba. Todos sabían de quién era portavoz y la cosa vendía.
Cuando ETA, después de la labor de zapa de Juan Andrés Fernández, se sumó al “movimiento popular vasco en contra de la autovía”, como siempre dirigido por sus satélites, la Diputación Foral de Guipúzcoa contrató a mi empresa como responsable de comunicación para desmantelar aquella situación. Acepté, sabiendo la que me vendría encima de coste personal, que me vino y con creces, aunque no me dieron, afortunadamente, como a otros, en la nuca o en los bajos (del coche). Tuve ángeles de la guarda que se agachaban cada vez, antes de transportarme, para evitarme otro tránsito más eterno.
Escribí un artículo en El Diario Vasco: “Yo os acuso, HB”, luego reproducido por varios diarios de Vocento y Diario de Navarra (por cierto, sin cobrar de ninguno). Ponía de manifiesto las contradicciones de ETA-HB. Siendo nacionalistas radicales exigían un referéndum en Guipúzcoa, pero no en Navarra. Informaba de que el mosén Arrizibita, el tótem religioso de la izquierda abertzale, había sido ostiado por sus cristianos en el pueblo navarro en el que ejercía por oponerse activamente a la autovía y, además, los vecinos le habían amenazado de muerte: “O pasa la autovía por aquí o te matamos”. Lejos de ofrecer la cristiana otra mejilla, optó por abandonar la casa parroquial en la que residía y emigrar a otro pueblo en el que le quisieran menos.
Con estas contradicciones, difundidas en los medios regionales de mayor tirada, Juanan escribió una sentida carta al director de Egin en la que denunciaba haber recibido por vía postal amenazas a las que acompañaban copias de mi artículo. No lo denunció ante la Ertzaintza, a pesar de ser víctima de su terrorismo.
Luego vino Elkarri, creada con su mismo socio. Se había acabado el chollo de la autovía. Elkarri promovía un movimiento mediador popular. Esto es, usted firma para que nosotros le representemos y ya queda nombrado mediador. A más firmas, más mediadores, que gestionaban Juan Andrés y Víctor.
Pues hete aquí que también me tocó ser responsable de comunicación de, si me acuerdo bien, la II Conferencia Europea de Paz y Resolución de Conflictos, que -como siempre en estos casos- se celebró en el Palacio de Ayete de San Sebastián. A Juan Andrés ya le había concedido aquel Gobierno Vasco, entre otras prebendas, el juego del “Raspa y Gana” en estancos, bares y perfumerías, en detrimento de otros menos discapacitados que lo tenían solicitado. Al congreso acudieron muchos expertos, europeos y americanos, pero la organización tuvo la mala baba de invitar al final a nuestro Fernández para explicar lo suyo.
Fue apoteósico. Después de salir del palacio vi a expertos internacionales llorar. De risa, comentándolo. Fernández creía que uno puede intermediar entre dos partes con muchas firmas, aunque ninguna de las partes te admitiera como mediador. La dictadura de la mediación.
Como diría don Neo, sí, yo también fui mediador y pacificador.

La novia de mi amigo.

Penalty y Expulsión dice:

Yo era amigo de un personaje de Echarri-Aranaz. El idiota era españolista allí. Tuvo una novia muchos años, de Alsasua. Luego se casó con otra. Para la boda les regalé cien mil pesetas (acababa de ganar mi primer millón y diría que casi el último y estaba que me salía).
Mi amigo se mató en un accidente de tráfico. Dejó hija, viuda y feto en camino.
El funeral fue en Pamplona. Su ex-novia se acercó. Nunca me había gustado. Bebímos, recordamos y no lloramops. Acabamos en el hotel y yo le reservé una habitación indoiidual, como la mía.
Tras trasegarse varios gin-tonics a mi costa me dijo:
“Que sepas que no me voy a acostar contigo”.
(ni que hubiese interés, oiga)

Historias del chalet.

Penalty y Expulsión dice:
Bueno, pues off topic:
Mi guiri me ha secuestrado esta mañana para ir a la playa de Coni, con la excusa de que era media jornada de libranzal. He cargado las tumbonas, que esta noche descargaré, en el coche. Al llegar no había ni rayito de sol en la playa. Así que, además del suceso ya narrado anteriormente, ha buscado un comercio que, milagrosamente, aún existía, para comprar unos zapatos (no chanclas, que es guiri), acordes al tamaño del pie (bueno, de los dos).
Lo ha encontrado (los guiris no son tontos). Etiqueta y código de barras. Un 38. No han cobrado la bolsa. No hemos ído a la playa, que hacía frío. Cuando presenciábamos la escena cutre sorollesca del pescado, los ha sacado (los zapatos) de la bolsa.
Al darles vuelta, uno ponía talla 36. El otro, 35.
Se los ha probado. Encajaban mal.
La señora Expulsión ha ido a cambiarlos. Supongo que cojeará el resto del verano.

Historias del chalet.

Penalty y Expulsión dice:
En verdad, en verdad les digo, les he engañado. No me he he despertado ahora, pero tengo sueño.
Me han llevado a la tierra de los huevos sucios, que no suizos, desde donde escribe doña Repanocha.
Mientras nos tomábamos dos cruzcampos por cabeza, la guiri y yo hemos visto cómo los responsables del establecimiento (también restaurante) admitían la venta ambulante de boquerones y jureles a sus clientes, en cubos de fregona como contenedores.
No es todo. Los restauradores les han comprado por dos veces el producto.
De lo de la factura e impuestos, ni les hablo.
(a ver quién vuelve)
(información patrocinada por Turismo de España)

Historias desde el chalet.

Penalty y Expulsión dice:
Por cierto, en Canal 24 horas de TVE nos ha parecido escuchar, mientras comíamos, que 6 de cada 10 niños andaluces pasan hambre.
No sé si es o no verdad. Puedo decir que el sábado aparecieron dos niñas, con tetas ya incipientes, y un niño (al que no vi si estaba velludo, que a eso no me dedico, pero creo que no). Más hambre que un sacamuelas del Medioevo.
Los padres se habían ido a comer marisco del caro, del que carece, gracias a Dios, mi establecimiento, porque en este municipio es de pésima calidad, y les habían dado dos billetes de diez euros para ir a comer una pizza. Pidieron la Prosciutto, que las mayores querían agasajar al chiquitín.
El más peque pidió un zumo de naranja. Las de los pechos muy incipientes me preguntaron lo que nadie antes había hecho (para que digan que la juventud de ahora es tonta): “¿qué tamaño tiene un kas de naranja?”
Después de pertinentes explicaciones y hasta demostración empírica, dijeron:
- Vale, pues uno para las dos.
(¿)Comieron(?), recogieron sus cambios, que les sobraban casi siete euros, y se fueron a ver cómo comían sus papás.
(y a devolver los cambios)

Dumping.

Penalty y Expulsión dice:
Yo, por naturaleza, genes y tradición familiar, no puedo estar contra la bebida alcohólica. Sí contra los precios dumping.
Ahora bien, ¿saben los escandalosos precios, también dumping de los papeos?
Dicho lo anterior, tras pasar por la cantina, “sus señorías” nos legislan.
Yo hoy, volviendo del Mercadona, he entrado en el bar de un amigo, al que llevo insistiendo tiempo que me suba el precio de las cruzcampos. Lo hizo a regañadientes hace pocos meses, pasándolas de 1,00 a 1,10€, porque la competencia las tiene ¡¡más baratas!!
Mientras nos tomábamos dos cada uno y una, más otra de promoción, han entrados dos proveedores, por parejas, y otro single.
Los primeros querían vender molletes (pan) de Antequera, que traían en la folloneta recién aparcada a la puerta del establecimiento. Pedían 28 céntimos por mollete. Mi amigo les ha dicho que los compra a 25. Han dicho: te los ponemos a 25.
-Pues trae 20.
- Estos dos son de regalo.
(luego, por lo bajo, tras automedicarse collejas, ha susurrado: ¿por qué no habré dicho a 20?)
Mientras uno extendía factura verbal, el otro ha caminado cuatro metros hasta la folloneta y ha regresado con los molletes. Esto pa ti, esto pa mí, y que Hacienda no sepa ná.
Entre tanto, un “publicista” le había llevado unas camisetas serigrafiadas con el nombre del local. Discrepancia en el precio. El comercial había dicho uno y el jefe llevaba supuesta factura sin IVA.
-Pues si tú dices que te dio ese precio, te rebajo ocho euros.
-Venga, me las quedo.
Y, sin solución de continuidad, ¡¡dos!! comerciales de Coca-Cola, la del anuncio de los benditos bares. Mientras uno dialogaba imparable (como Andalucía) a mi amigo, el otro miraba.
He solicitado a mi amigo su atención para intentar pagar el dispendio ocasionado en su establecimiento. Y, lenguaraz nato, he añadido: “Y menos mal que solo han venido dos”.
El que miraba y cobraba por tal actividad comercial, me ha respondido:
-Como verá, yo no he dicho nada.
Le he recomendado que no cambie nunca de un trabajo así, hasta que su empresa necesariamente quiebre.
¡Maldito Duque de Ahumada! (no el remero), que hizo que en Andalucía todos tengan que ir de dos en dos para el trabajo de un mitad.
España va bien.

La Argos en el chalet suizo.

Penalty y Expulsión dice:
Bueno, bueno, bueno… ¡qué follón! que hasta cuatro veces ha venido al abordaje la Policía Portuaria para pedir el permiso de apertura y la licencia de música.
Por un lado estaban discutiendo sor Fátima y el Capitán Alatriste, armados con sendas sartenes, aceite, sal, huevos, patatas y, ella, con cebolla. En otro rincón, don Benja exigiendo a don Kepa el cambio de grafía de lo que tiene por gracia.. Don Lu solo ha estado un momento y se ha tomado medio chupito.
Doña Bonnie, que ha visto el percal, se ha ofrecido gentilmente a auxiliar a los últimos en irse. Don Venancio no, que estaba a lo suyo. Y don Plazaeme daba vueltas y vueltas a una fuente.
El Richal iba y venía con una carretilla tapada con una lona verde.
Doña Repanocha y don eltumbaollas repasaban a voz en grito sus recientemente adquiridos conocimientos sobre higienización de huevos de proveedores vecinos. Y doña Viejecita, la más laboriosa, estaba escribiendo, con el asesoramiento de don Carlos, recursos al Constitucional.
Don Rorschach hablaba de navegación por el lago Constanza, mientras donEspía ponía micrófonos, aunque eran innecesarios por el volumen de las voces. Don Fabrizio exhibía un tricornio, aunque no sé de donde dijo que lo había sacado.
El más circunspecto era don Belosti, que vino con su Kindle Amazon, pidió a doñaOstra las claves de wifi y estuvo comprando libros.
Por allá circulaban doña Pussy y don Cándido, que llevaban las muletas de donAsturianín, que se erguía apretujado entre ellos, hablando de acordes musicales y hemerotecas, mientras don Lindo preguntaba por el Patrón para charlar sobre la última cartelera cinematográfica.
Don Loco me regaló, encuadernado, su último informe psiquiátrico. Y donelpolizón repetía y repetía nosequé. Don Navarth estuvo toda la noche de perfil y hasta había uno, sospechoso, se parecía a ZP y, otro, a su hermano. DonLayetano y don Andrónico decían que no querían Mas pero seguían bebiendo. Viéndolo todo, doña Ella era todo sonrisas.
Don Jachuspa y don Gorpua, a los que afectó el chacolí, se pusieron melancólicos hablando de antiguas discotecas y lupanares, de los que oyeron hablar de jóvenes. Mayormente, a don Islatortuga, que no pudo venir.
El Mariscal hablaba en alemán con la señora Expulsión sobre hechos históricos y algunos histéricos,
Vinieron muchos más, pero algunos sin el DNI, por lo que la Policía Portuaria pidió ayuda a la Cruz Roja para envolverlos en papel plateado, evacuarlos y tomarles huellas.
Doña Gaugamela, doña Franny y don Isi han repartido los kits de supervivencia matinal que, cautelarmente, les tenía preparados a ustedes. Les recuerdo (si hay alguno de ustedes que tenga recuerdos) lo que insistí por megafonía:
- El sólido blanco redondo, aunque sea sólido, es analgésico para beber, después de disolverlo en agua (mejor que en ron).
(don Neo, no es necesario tomarlo de rodillas, que no está consagrado)
- El líquido en frasco rojo no es vodka suizo Xellent; es un co-lu-to-rio. Aunque tengan la vista borrosa: no es de administración anal, sino oral, para hacer gárgaras y enmascarar, en lo posible, los vapores.
Al final tuve que barrer a dos recalcitrantes. Don eltumbaollas que decía que, a falta de alguien con pelo verde, quería bailar conmigo. Y a don Chigorín, muy pesado queriéndome vender “un iFón de Orange”.
Perdón a los que no cito, pero llevo en el corazón.
(don enterrador, usted no, que me da yuyu)
Pero lo peor llega ahora. El Contralmirantazgo me ha advertido:” ¡¡A casa no vuelvas hasta que esté todo fregado!!”