domingo, 25 de agosto de 2013

La Argos en el chalet suizo.

Penalty y Expulsión dice:
Bueno, bueno, bueno… ¡qué follón! que hasta cuatro veces ha venido al abordaje la Policía Portuaria para pedir el permiso de apertura y la licencia de música.
Por un lado estaban discutiendo sor Fátima y el Capitán Alatriste, armados con sendas sartenes, aceite, sal, huevos, patatas y, ella, con cebolla. En otro rincón, don Benja exigiendo a don Kepa el cambio de grafía de lo que tiene por gracia.. Don Lu solo ha estado un momento y se ha tomado medio chupito.
Doña Bonnie, que ha visto el percal, se ha ofrecido gentilmente a auxiliar a los últimos en irse. Don Venancio no, que estaba a lo suyo. Y don Plazaeme daba vueltas y vueltas a una fuente.
El Richal iba y venía con una carretilla tapada con una lona verde.
Doña Repanocha y don eltumbaollas repasaban a voz en grito sus recientemente adquiridos conocimientos sobre higienización de huevos de proveedores vecinos. Y doña Viejecita, la más laboriosa, estaba escribiendo, con el asesoramiento de don Carlos, recursos al Constitucional.
Don Rorschach hablaba de navegación por el lago Constanza, mientras donEspía ponía micrófonos, aunque eran innecesarios por el volumen de las voces. Don Fabrizio exhibía un tricornio, aunque no sé de donde dijo que lo había sacado.
El más circunspecto era don Belosti, que vino con su Kindle Amazon, pidió a doñaOstra las claves de wifi y estuvo comprando libros.
Por allá circulaban doña Pussy y don Cándido, que llevaban las muletas de donAsturianín, que se erguía apretujado entre ellos, hablando de acordes musicales y hemerotecas, mientras don Lindo preguntaba por el Patrón para charlar sobre la última cartelera cinematográfica.
Don Loco me regaló, encuadernado, su último informe psiquiátrico. Y donelpolizón repetía y repetía nosequé. Don Navarth estuvo toda la noche de perfil y hasta había uno, sospechoso, se parecía a ZP y, otro, a su hermano. DonLayetano y don Andrónico decían que no querían Mas pero seguían bebiendo. Viéndolo todo, doña Ella era todo sonrisas.
Don Jachuspa y don Gorpua, a los que afectó el chacolí, se pusieron melancólicos hablando de antiguas discotecas y lupanares, de los que oyeron hablar de jóvenes. Mayormente, a don Islatortuga, que no pudo venir.
El Mariscal hablaba en alemán con la señora Expulsión sobre hechos históricos y algunos histéricos,
Vinieron muchos más, pero algunos sin el DNI, por lo que la Policía Portuaria pidió ayuda a la Cruz Roja para envolverlos en papel plateado, evacuarlos y tomarles huellas.
Doña Gaugamela, doña Franny y don Isi han repartido los kits de supervivencia matinal que, cautelarmente, les tenía preparados a ustedes. Les recuerdo (si hay alguno de ustedes que tenga recuerdos) lo que insistí por megafonía:
- El sólido blanco redondo, aunque sea sólido, es analgésico para beber, después de disolverlo en agua (mejor que en ron).
(don Neo, no es necesario tomarlo de rodillas, que no está consagrado)
- El líquido en frasco rojo no es vodka suizo Xellent; es un co-lu-to-rio. Aunque tengan la vista borrosa: no es de administración anal, sino oral, para hacer gárgaras y enmascarar, en lo posible, los vapores.
Al final tuve que barrer a dos recalcitrantes. Don eltumbaollas que decía que, a falta de alguien con pelo verde, quería bailar conmigo. Y a don Chigorín, muy pesado queriéndome vender “un iFón de Orange”.
Perdón a los que no cito, pero llevo en el corazón.
(don enterrador, usted no, que me da yuyu)
Pero lo peor llega ahora. El Contralmirantazgo me ha advertido:” ¡¡A casa no vuelvas hasta que esté todo fregado!!”

Quiero una fregoneta.

Andoni dice:
Un primo hermano de un cuñado de la dueña de la chabola de la derecha, según se sale de la chabola de Er Richal, entra en la habitación de su hermana una mañana de verano y la encuentra, completamente desnudada, realizándose tocamientos obscenos en “selva” sea la parte, acompañados con gemidos y gritando entrecortadamente: ¡Necesito un calé! ¡Necesito un calé!
Tres días después vuelve a entrar en la habitación y encuentra a su hermana con las piernas abiertas y al de en medio de Los Chichos bailando por bulerías encima de ella.
Raudo y presto se dirige a su habitación, se desviste y cogiendo al toro por los cuernos comienza a gemir y a suplicar: ¡Quiero una fregoneta! ¡Quiero una fregoneta!

sábado, 24 de agosto de 2013

Las clarisas de Cizur.

Neo... dice:
Aquel tipo no me calló bien desde el principio.
Me lo volví a encontrar en el Convento que tienen las Clarisas en Cizur.
Yo había pasado expresamente por allí a comprar unos dulces. Me habían hablado bien de ellos, y dado que uno es goloso hasta no decir basta; que lo que más aprecio es una buena taza llena de azúcar con un poquito de leche, y estando de visita en la capital pamplonesa para quemar anedralina delante de los toros en la cuesta de Santo Domingo, no dude en encaminar mis pasos y las cuatro ruedas de mi ochocientos cincuenta hacia aquel remanso de paz, de fe y de oración… y de postres monjiles.
Le pedí a la voz de la monjita que me atendió tras la clausura del convento diecisiete cajas de sobaos pasiegos con mantequilla, pero como en aquel sacro lugar solo repostaban yemas de Santa Clara, le encargué dos mil cuatrocientas docenas de yemas, con clara y todo.
La monjita se ausentó de inmediato tras tres “Dios mio, ven en mi auxilio; Señor date prisa en socorrerme”. Creo que no estaban acostumbradas a recibir tal pedido, ya que pude escuchar, mientras esperaba, cacareos de gallinas, batir de cucharas y tres rosarios gloriosos.
El tipo entró como San Pedro por las puertas del cielo. Me dio un seco “buenos días” y aporreo la puerta de la clausura varias veces con una llave inglesa que llevaba en las manos.
-Ah, del convento -gritó con aquella voz con la que yo soñaba muchas noches y que me recordaban la fragilidad de mi heterosexualidad.
Como no recibía respuesta se dirigió a mi y me preguntó: ¿tienes fuego? Sin darme apenas cuenta me levanté y le besé en la mejilla. Su aliento color San Miguel me trasladó a bocas de metro y brisas de Santurce.
-¿Quieres que te meta prisa? – me susurró al oído, y comenzó a cantar “Le Meteke” de Moustaki.
Yo, embriagado de felicidad, le acompañaba con “Ne me quitte pas” de Jacques Brel.
-¿Te gusta el francés? – me preguntó al terminar su balada mientras sentía la llave inglesa buscando acomodarse entre mis piernas.
La puerta de la clausura se abrió de pronto y cuarenta cajas de Santa Clara me libraron de caer por segunda vez en las manos de aquel demonio. Hice varios viajes hacia mi ochocientos cincuenta cargando aquellos maravillosos postres mientras aquel tipo no dejaba de observarme con ojos golosos.
-Nos vemos. -me dijo.
-Vale, te llamo.
-¡El fontanero!- exclamó, mientras se introducía en el convento.
Desde aquel día no he vuelto a ser el mismo. Tengo pesadillas y me levanto por la noche gritando: ¿Quieres fuego? He acudido al psicólogo pero me cuenta no se qué historias de frustraciones infantiles. Sé que anda preguntando por mí, y que habla del tiempo, del tiempo que hace que no nos vemos; pero como ustedes comprenderán quien evita la tentación evita el riesgo… y a su prima.
Un día de estos le tengo que llamar…
No, aquel tipo no me calló bien desde el principio.
Don tumba… a cascála

Felipe.

Neo... dice:
Una bobadita.
Un ciego con pistola.
Era gallego y disparaba de oído. La vida le fue esquiva desde que nació. En vez de darle un cachete con la mano en el culo para que no llorara, la matrona le pego con una malla de mejillones de la Ría de Arosa, con tan mala suerte, que se le incrustó uno de ellos en el ojo derecho. La visión del izquierdo la perdió antes que la virginidad, pero no recuerda exactamente donde. El sentido auditivo lo tenía por encima de la media, del de la vista carecía, el “sexo” sentido no lo cató hasta que le pilló una “pilingui” por banda y le cobró cuatrocientos euros por un “completo” (le salió caro el café y bien que lo sintió), pero lo que es de memoria andaba fatal.
Harto de verlo todo negro, decidió dedicarse al tiro al blanco. Se compró un tirachinas, pero viendo que guiñara, al apuntar, cualquiera de los ojos no había forma de acertar al blanco,ya que el blanco se movía y lo captaba con el oído, pero las piedras conque cargar el arma no había forma de localizarlas.
Se compró una pistola en un chino. Era buena: seis balas, cartucheras y sombrero de cowboy venían en mismo pack por tres euros sesenta. Se sentaba en el banco de la plaza todos los días, a las tres de la tarde, y se dedicaba a disparar a todo lo que se moviera y produjera algún ruido. Después, se levantaba, se calaba el sombrero y se dirigía a vender cupones frente al ambulatorio.
Un día vació el cargador completo contra el mismo objetivo: un ruido atronador acercándose de frente. Fue la última vez. El conductor de la excavadora juró y perjuró que no le había visto.
-¡Joder, si hacía ya cuatro días que habían avisado de las obras en parque! -declaró el contratista en el juicio. ¡Unos letreros así de grandes!
Al funeral solo acudió su amigo Felipe. Este tenía también muy desarrollado uno de sus sentidos: el olfato. Felipe era capaz de distinguir, solo con olerlas, las bragas usadas de su mujer entre las bragas usadas de todas las mujeres del barrio. Es más, era capaz de clasificar las bragas de las vecinas por calles, portales, pisos y manos sin cometer ni un solo error. No era muy querido en el barrio… por los vecinos.
No sé cual de los dos tenía más peligro: el ciego con su pistola o Felipe con la suya.

La ducha de los animales.

Andoni dice:
Las fábulas parabólicas de Andoni.
En época de sequía los animales de la selva acudían a paliar su sed a la fuente de Mongabassi. Para evitar disputas se había colocado un dispensador de números a la entrada del oasis. De esta manera los animales solo tuvieron que preocuparse del acecho de los leones y no de los espabilados que se colaban a la hora de tomar el tan preciado elemento. La fuente tenía dos caños: uno grande por donde caían cálidas aguas termales destinado al aseo diario, ya que entre los “acudientes” no había ningún guarro; si acaso algún jabalí verrugoso, pero limpio donde los haya; y otro caño pequeño que surtía de fresca agua para el consumo “bebestible”.
Ni que decir tiene que ambos caños eran utilizados por igual, ya que no hay nada mejor tras un buen trago a “matased” que una ducha calentita.
Los animales de la selva no eran tontos. En riguroso orden, y siempre ojo avizor ante la posible aparición de algún felino hambriento, bebían hasta saciarse agua fresca y se aseaban concienzudamente con agua calentita.
Moraleja: Si solo vas a pegarte una ducha no hagas caso al cañete.

El cigarro y la hormigos.

Andoni dice:
Las fábulas parabólicas de Andoni.
La cigarra macho se dedicó todo el verano a dar el cante: desde baladas al rock and roll, pasando por rancheras mejicanas y algún fado que otro, formaban parte de su repertorio. Mientras tanto la hormiga macho, laboriosa ella, se dedicó a trabajar y trabajar recogiendo para la llegada del otoño. Cuando llegó la caída de la hoja la cigarra macho, hambrienta y aterida de frío se dirigió al hormiguero pidiendo ayuda. La hormiga macho le recriminó su pereza pero, apiadándose de ella, le ofreció alimento y cobijo. Pasaron muy buenos ratos e incluso llegaron a consumar varias veces, con el consiguiente pitillo de después.
Moraleja: No rechaces una portada del Interviú aunque sea en verano.
El cigarro y la Hormigos.

El Gay León.

dice:
Las fábulas parabólicas de Andoni.
Manolo era el Rey de la selva. Gracias a su fuerza y poderío el reino iba bien; todo estaba en orden. Tras su muerte le sucedió su hijo Salomón que no envidiaba a su padre en fortaleza y sabiduría. El orden siguió reinando en la selva. Salomón comenzó a preocuparse por la continuidad de su dinastía al observar ciertos comportamientos un poco extraños en su hijo Rodolfo: le gustaba salir de caza con las leonas y tenía tendencia a frotarse, no contra los baobabs sino con el resto de leones macho de la manada, pero la muerte le sobrevino de repente y Rodolfo ocupó su puesto al frente del reino. Tras su defunción por causas naturales y tras no dejar descendencia el Reino pasó a ser República
Moraleja: Si quieres acabar con la monarquía pon al frente del reino al Gay León.

Derecho medieval internacional.

jachuspa dice:
Hubo un tiempo en que incluso el llamado “derecho medieval internacional” no era sino una copia que efectuaban todos los reinos medievales de las medidas antijudías contenidas en el derecho canónico. Por no ser, los nazis no fueron ni originales; conceptos como querer gobernar el mundo, ser una plaga o pestilencia, lo afirmaba Lutero en su obra “Sobre los judíos y sus mentiras”. porque la creación de un estereotipo no obedece más que al deseo del perpetrador de satanizar de tal manera a sus víctimas que eliminarlas, es poco menos que el deber de un buen ciudadano. Poco más o menos lo que hacían los thugs en la India, para quienes el asesinato no era un delito sino el estricto cumplimiento de un precepto religioso.
Tan lejos, o tan cerca, como 1895, Alhwardt, un parlamentario antisemita alemán, decía en el Reichstag: “el judío no es alemán… permítanme utilizar una analogía banal: un caballo que nace en un establo no es una vaca. Un judío que nace en Alemania, sigue sin ser alemán; sigue siendo judío. Es necesario ver la cuestión desde este ángulo. Ni siquiera pensamos en llegar tan lejos, por ejemplo como los antisemitas austríacos del Reichrath, y pedir que se establezca un fondo para recompensar a todo aquel que dispare a un judío (dass wir ein Schussgel für die Juden beantragen wollten), o que debiésemos decidir que quien mate a un judío herede su propiedad. No queremos llegar tan lejos”.
Ya antes de la toma de poder de Hitler, las SA rindieron visita a socialdemócratas, comunistas, católicos del Zentrum y judíos a la salida de las Sinagogas, con escraches de baja intensidad. ¿De dónde creen algunos que nacieron himnos como Horst Wessel? ¿de epopeyas como el Mahabharata?

Aproximación a las raíces del origen del conflicto coreano / 1

jachuspa dice:
Aproximación a las raíces del origen del conflicto coreano /1
Hay cosas que el tiempo no puede mejorar y, además, todo lo que sube tiende a caer a la larga; que se lo digan a los coreanos que les ha tocado bailar con las más feas.
Desde la más remota antigüedad Corea fue el reino tributario modelo (fan shu) de los emperadores chinos; formaba parte de eso que se llamaba Tin-Xia (Todo lo que hay bajo el cielo es China). La relación entre el imperio chino y el reino coreano se explicaba mediante el término she da (servir al grande). En cualquier caso, el paraíso del sátrapa actual King Kon Gil, también conocido en su casa como Kin Jong Un, es el heredero de un reino siempre aislado (reino eremita) salvo de la influencia china.
Es un hecho digno de ser resaltado los nombres de los diferentes emperadores y reyes de esta zona del noreste asiático. En Corea, al último rey que tuvieron, y que falleció en 1919, le llamaron Kojong, – no se ha visto un caso de sadismo igual en los días de la historia ¿no podían haberle puesto el nombre del santo del día?- debido, al parecer, a unas ladillas que cogió su padre en una visita a Saigón (los franceses, llaman a las ladillas, “papillons d´amour”, de ahí, pudiera surgir el nombre). Gracias a Dios, nada que ver con la delicadeza china y su emperador Pu-Yi, o, mismamente Japón con su Hiro-Hito o Naru-Hito. Aquí, en España, contribuimos con nuestro granito de arena: Txus-Hito, el emperador de los paralelos.
Con estas premisas de servidumbre, al que está hecho para martillo del cielo le caen los clavos, a finales del siglo XIX, Japón entró en guerra, primero con China (Tratado de Shimonoseki) y luego con Rusia: en ambas salió victorioso y borró de un plumazo la influencia china en Corea y se hizo reconocer por Rusia sus derechos sobre la península. De la guerra ruso-japonesa me enteré cuando era un chiquillo por un par de libros de Emilio Salgari que me regaló mi padre: La heroína de Port Arthur y el León de Damasco. ¿Qué tiene que ver Damasco en todo esto?: poca cosa. Verán, a mí el libro de Port Arthur no me interesaba gran cosa; diferente fue el León de Damasco. En este último, a un señor le llamaban effendi y, aunque no le nombraban, yo me dije: a este le conozco; va a ser Tadeo Calomarde; sí hombre, al que le dieron un sopapo y contestó: manos blancas no effendi.
Me he desviado del tema, perdón. Tras la abolición de la monarquía coreana en 1910, se produce un ascenso del nacionalismo en China, la caída del Emperador y la división feudal del país.
En Corea, desde la segunda mitad del siglo XIX, comunidades coreanas se habían establecido en el nordeste de China (no perdamos de vista esta emigración, pues es sumamente importante a la hora de evaluar el desarrollo del conflicto de cara a una unificación de las dos Coreas); de hecho, por el Tratado de Jiandao firmado por China y Japón en 1909, la zona de Manchuria habitada por coreanos y fronteriza con Corea pasó a ser administrada por Tokio, lo que limitó cualquier actividad antijaponesa por parte de los miembros de esa minoría, y en Siberia oriental, fenómeno que se intensificó después de la guerra chino-japonesa y la consecuente ocupación nipona de Corea.
El comunismo chino y el coreano tienen sus orígenes en el nacionalismo que había emergido como consecuencia de la humillación impuesta por los poderes extranjeros desde el siglo XIX y de la incapacidad de un régimen imperial en claro declive para hacer frente a los problemas. Al parecer en estas fuentes han bebido algunos partidos nacionalistas españoles, cuya iconografía podría representarse en un Pantócrator con la efigie de Oriol Junqueras, estando a su izquierda la efigie de Montilla representando a la sabiduría y la de Más a su derecha a la clarividencia.
(continuará)
Buenas tardes señoras y señores, una vez regresado del planeta Klingon desde donde no pude comunicar con Vds. por fallar el suministro de butano a la central de Internet. Enhorabuena, igualmente, al maestro D. Gorpua y al Almirante>/>

Aproximación a las raíces del conflicto coreanos / 2

jachuspa dice:
Aproximación a las raíces del conflicto coreanos (2) 
El comunismo coreano surge fuera de la península de Corea, en la diáspora, principalmente como consecuencia de la guerra ruso-japonesa que trajo la ocupación nipona de Corea y, posteriormente, la derrota en 1912 del llamado“Ejército Justo” coreano. Los exiliados se establecieron en las zonas de la Siberia oriental rusa y la Manchuria china fronteriza con Corea.
Un nuevo impulso al movimiento comunista coreano, de escasa formación doctrinaria y más nacionalista que revolucionario, se debió a la revolución bolchevique y a las tropelías que el cuerpo expedicionario multinacional enviado al imperio ruso para combatirlo – integrado principalmente por japoneses y, en menor medida, norteamericanos y europeos- cometieron. Destacaron los japoneses que avivaron el fuego con la terrible represión que en 1918 realizaron, tras su desembarco en Vladivostok y Khabarovsk, preludio de la masacre de Nanking años más tarde, contra la minoría coreana de esas ciudades. Los comunistas coreanos encontraron en los bolcheviques rusos su único sostén.
Evolución paralela a la del comunismo coreano sigue el chino. Tras la firma del Tratado de Versalles, donde Occidente abandona a Corea, China ratifica los derechos japoneses sobre la primera y entrega los territorios chinos bajo ocupación alemana al gobierno imperial de Tokio, provocando graves disturbios; aunque China se retracta, el mal ya estaba hecho y el conflicto pasa a cuestionar el orden social, político y económico. El Partido Comunista de China (PCCh) se funda en Shanghai el 1 de julio de 1921, curiosamente la ciudad donde estaba instalado el Gobierno Provisional Coreano; a él asiste como un humilde delegado por la provincia de Hunan, Mao Ze Dong.
El comunismo coreano, tanto el establecido en Rusia como en China, padeció una gran fragmentación que duró hasta bien entrada la década de los 50. Eso, pese a que desde el Komintern se ordenó la unificación de los diferentes partidos, principalmente de la facción rusa y china, las dos más importantes. Tal vez un análisis de la militancia de estos partidos nos diera la clave de este fracaso: en su mayoría estaba compuesta por intelectuales y estudiantes con poco arraigo entre las clases populares y con un discurso dirigido preferentemente a las clases trabajadoras urbanas en un entorno básicamente agrícola.
A finales de 1929 el Komintern tomó una nueva orientación política al establecer el control del PCCh sobre el movimiento comunista coreano en Manchuria. Dos motivos impulsaron a Moscú a tomar esta decisión:
1. siguiendo el principio de “un país, un partido” defendido por el Kremlin a través de las Tesis de Diciembre (1928), no era posible que hubiera diferentes partidos comunistas en China y menos todavía en función de la nacionalidad.
2. se busca acabar con la división del comunismo coreano y de paso establecer el dominio del PCCh sobre Manchuria, un área muy sensible para la URSS.
Hacia 1935 el movimiento comunista coreano estaba en declive. Los grupos guerrilleros habían sido diezmados y los líderes veteranos habían muerto o estaban detenidos. Los que ahora dirigían la resistencia eran jóvenes y en muchos casos inexpertos. Es en esta época en la que emerge con fuerza la figura de Kim Il Sung. (Nacido Kim Song-ju en abril de 1912)